domingo, 28 de abril de 2013

Diálogo interior y la oratoria

“Al diálogo interior se le cree sin que importe que sea irracional.  Nosotros dos hablamos en público con mucha frecuencia y más de una vez hemos compartido la misma plataforma con otros oradores en grandes anfiteatros con miles de personas en la audiencia. Esta experiencia siempre está cargada de emoción y expectativas. Detrás del escenario hay risas, oraciones, aliento y un buen grado de nerviosismo. Una vez que termina el evento y el equipo de oradores se dirige al aeropuerto, surge la pregunta esperada: “¿Cómo crees que salió todo?”. Ahí es cuando todo orador profesional analiza los resultados, desde la respuesta de la audiencia hasta la temperatura en el anfiteatro. Se toma en las manos el bosquejo del programa y se analiza lo oportuno de nuestros chites. Y si alguno de los oradores se siente …”

Parrott Les et Warren Neil Clark. Disfrute la Vida que Vive. Colombia, Unilit, 2007, 46-47.

martes, 9 de abril de 2013

Frases insignificantes...son seña de la buena educación

"Frases insignificantes, como "Lamento molestarlo", "Tendría usted la bondad de ...", "Quiere hacerme el favor de...", "Tendría usted la gentileza", o "Gracias"; pequeñas cortesías como éstas sirven para aceitar las ruedas del monótono mecanismo de la vida diaria y, de paso, son la seña de la buena educación."

Carnegie, Dale. Cómo Disfrutar de la Vida y el Trabajo.  México, Debolsillo, 2010, p. 122.